lunes, 5 de octubre de 2009

Escenas costumbristas rurales y urbanas
¿Cómo vivía la gente cuando empezó a poblar la campaña oriental? ¿Cómo se vivía en las ciudades coloniales?
¿Cuáles eran los trabajos y las diversiones de quienes fueron nuestros antepasados?
Vamos a recrear algunos de aquellos momentos a través de reproducciones de obras de pintores uruguayos.














Horacio Espondaburu-
Corrida de sortijas.
Ciertas costumbres campesinas dieron lugar a competencias como ésta, en la que se pusieron de manifiesto habilidades y destrezas.
















Pedro Figari-candombe.
Los negros traídos de áfrica como esclavos, que se desempeñaban en el servicio doméstico, trabajando para las familias acaudaladas de nuestras ciudades, no olvidaron sus tradiciones y costumbres. El ritmo del candombe tal vez les recordaba su tierra de origen, y les ayudaba a olvidar sus trabajos de todos los días.











Carmelo de Arzadun-Fútbol callejero

Muchachos jugando a la pelota, ropa tendida y dos espectadores en primer plano, nos acercan una escena muchas veces repetida en las calles, cuando todavía no existía el baby fútbol ni las canchitas de barrio.

Pocos y separados
En el siglo XVIII, la campaña oriental estaba prácticamente despoblada. Solamente algunos pequeños grupos, muy aislados entre sí, las casas de una estancia o alguna pulpería, cortaban la soledad de los campos.
Los ranchos fueron la modesta vivienda de los habitantes de esa zona. Estaban hechos con paredes de barro y techo de paja y totora.
Las estancias tenían generalmente un edificio principal, de piedra o ladrillo, cerca del cual se levantaban depósitos y ranchos para los peones.
Las pulperías eran los únicos comercios de la época. En ellas se podía comprar muy variadas mercaderías, y servían también como punto de reunión. El mostrador estaba protegido por una reja,que daba cierta seguridad al pulpero ante la visita frecuente de personas ebrias o sujetos peligrosos que se acercaban hasta allí. Fuera de esta modesta construcción había una enramada, bajo la que descansaban los caballos y otros animales.
Los pobladores de la campaña eran una mezcla de nacionalidades y de etnias: españoles, portugueses, criollos, indios, negros, mestizos y mulatos. Una parte vivía en los pueblos o en las estancias. Otra parte no tenía vivienda fija: eran los troperos, los contrabandistas, los peones sin ocupación estable, las personas que tenían problemas con l justicia, y quienes preferían llevar una vida errante.
Los que llevaban una vida errante fueron llamados gauchos o gauderios. En un principio, esta denominación tenía un sentido despectivo. Más tarde perdió ese sentido y se generalizó a todos los hombres que realizaban tareas rurales.
El gaucho


Descendientes de españoles o portugueses, de negros y de indígenas, que llevaban una vida errante, poniendo a disposición de los estancieros sus habilidades en el manejo del caballo y sus aptitudes para las faenas rurales.
Su vestimenta consistía en: chiripá, calzoncillo con flecos, chaqueta, poncho,sombrero, botas de potro y espuelas de grandes y ruidosas rodajas.
Los gauchos y las chinas






Juan Manuel Blanes-Los tres chiripaes.
Muchos artistas representaron la figura del gaucho en su escenario habitual:el campo.
Uno de ellos fue Juan Manuel Blanes, el “pintor de la patria”.
Generalmente lo representó de pie, con la cara cubierta por una espesa barba oscura y el sombrero metido en la frente o echado hacia atrás, arriba de la vincha.
Con golilla al cuello y poncho al hombro, de camisa abierta,chiripá de vivos colores y bota de potro que dejaba libres los dedos de los pies para jinetear mejor en los estribos, así está el gaucho en los cuadros de Blanes.
A la mujer gaucha tradicionalmente se le ha llamado “paisana”, “gaucha” o “china”.
Se preocupaba de cultivar la tierra y criar a los niños. Confeccionaba los ponchos de sus compañeros. Al igual que los hombres, le gustaba fumar y montaba a caballo tan bien como ellos.

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